Uno de los aspectos más importantes para entender la evolución social de abejas, hormigas y avispas es el fenómeno de la poliandria, o apareamiento múltiple de las hembras con distintos machos. Se han propuesto diversas hipótesis para explicar cómo la mano de obra de una colonia genéticamente diversa trabaja más eficientemente, creando así colonias con un mejor estado físico que en las colonias genéticamente uniformes.
Las comunidades nuevas de abejas se forman cuando una reina y un grupo de obreros crean un enjambre y se asientan en un nuevo lugar para formar su colmena. El proceso es costoso y peligroso, pues hay que conseguir gran cantidad de recursos en el entorno para criar nuevos obreros que aumenten la mano de obra. Si además se lleva a cabo en climas templados, el tiempo para hacerlo está limitado a las estaciones cálidas.
Se ha publicado un estudio sobre la influencia de la diversidad genética en este proceso. En él se compara el desarrollo a largo plazo de colonias genéticamente diversas y colonias genéticamente uniformes después del proceso de enjambre.
Se creo una colonia genéticamente diversa mediante inseminación de una abeja reina con el esperma de 15 zánganos distintos, y una colonia genéticamente uniforme inseminando a otra abeja reina con la misma cantidad de esperma, pero esta vez de un mismo zángano.
La evolución de estas nuevas colonias se llevó a cabo estudiando el ritmo de desarrollo de la colmena, el tamaño de la población, la ganancia de peso, la capacidad de recolectar comida, el almacenamiento de la misma,..
Durante este tiempo se comprobó que durante las 2 primeras semanas las colonias genéticamente diversas habían recolectado un 39% más de comida y había construido un 30% más que las genéticamente uniformes. Todas estas diferencias fueron en aumento según pasaba el tiempo.
Debido a todos estos aspectos, las colonias genéticamente diversas, lograron sobrevivir durante más tiempo que las genéticamente uniformes. Los investigadores piensan que la diversidad genética permite que la descendencia tenga mayor capacidad de adaptación a las condiciones específicas del entorno en que se ubica la colmena.
Con todo esto, el estudio concluyó que los beneficios de las colonias genéticamente diversas son especialmente evidentes durante la fundación de la colonia, cuando la supervivencia depende del éxito en el desarrollo de las tareas fundamentales.